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El Fantasma del Sacerdote de la Capilla

Por Administrador Escuchar audio relato

Me llamo Arturo, y cuando era niño pasaba gran parte del tiempo en la iglesia; es por eso que me hice monaguillo. Fue ahí donde el padre Ernesto nos contó una historia que nos dejó aterrados a todos.

Él nos dijo que, cuando aún era seminarista, tuvo que pasar una noche en un viejo internado para cuidar la capilla. El lugar tenía fama de estar embrujado, aunque Ernesto siempre repetía: "quien tiene fe, no conoce el miedo".

Esa medianoche, mientras rezaba frente al altar, escuchó pasos detrás de él. Supuso que se trataba de algún compañero, pero al girarse distinguió a un sacerdote anciano con sotana negra y un rosario colgando de sus manos. El hombre se arrodilló en silencio frente al altar.

En un primer momento, Ernesto no le dio mucha importancia. Sin embargo, algo no encajaba. Recordó que hacía más de cuatro décadas que ningún sacerdote usaba sotana en ese internado, pues el último había muerto allí.

Decidió acercarse y, con voz amable, le preguntó:

—Padre, ¿necesita ayuda?

La figura se giró lentamente, dejando al descubierto su rostro pálido, con las cavidades de sus ojos vacías y la boca cubierta con costras de sangre seca. Quien con un tono grave le respondió:

—No dejes que me sigan rezando... ya no quiero estar aquí.

De inmediato, la aparición se levantó y atravesó la pared. Aturdido, Ernesto salió al pasillo, donde escuchó decenas de voces rezando el rosario. Aquellos murmullos no se detuvieron hasta el amanecer.

Hoy, siendo sacerdote, Ernesto afirma que cada vez que celebra misa siente una presencia en la parte trasera de la capilla. Está convencido de que aquel anciano aún espera que alguien pueda poner fin a sus rezos eternos.

¡Fin!

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