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Acechadas por una Entidad

Por Administrador Escuchar audio relato

Quiero contarles algo que me pasó hace 1 mes, a mí y a dos de mis amigas que son hermanas. En ese entonces, fui a su casa por unos días, a pasar unas cortas vacaciones.

Una noche, a eso de las 7, uno de sus tres perros comenzó a aullar de una manera desesperada. Ladraba y aullaba al mismo tiempo, mientras nosotras le decíamos que se callara; estuvo así, sin exagerar, como una hora, hasta que finalmente se calmó.

Como ya era de noche, decidimos asegurar la casa y cerramos todo. La casa está a la orilla de una carretera, rodeada de árboles, y aunque tenían vecinos, las casas estaban algo alejadas unas de otras. Normalmente dejaríamos la puerta principal abierta, pero la mamá de mi amiga había salido a hacer unas compras, así que también cerramos esa puerta.

Todo parecía tranquilo, los perros estaban en silencio, y no se escuchaba ningún ruido, más que el de los grillos y ranas. De repente, notamos que alguien se movía afuera, cerca de la ventana. En un momento, incluso se oía como si arrastraran una cadena. Aquello se dejó oír durante unos 10 minutos, tiempo en el que permanecimos con mucho miedo; temíamos que aquello intentara ingresar a la casa.

Después de unos minutos, dejamos de oír aquel ruido. Intentamos llamar a su mamá, pero su celular mandaba directo al buzón. Nos quedamos encerradas, esperando, hasta que unos 20 minutos después ella llegó por la puerta trasera de la cocina. Le contamos lo que había sucedido, y aunque ella insistía en salir a ver por la ventana, nosotras le pedimos que esperara a que amaneciera, porque nos daba muchísimo miedo.

Esa noche no pudimos dormir, porque no dejábamos de pensar en lo que había pasado. Cuando finalmente amaneció, nos levantamos y juntas fuimos a revisar. Para nuestra sorpresa, justo del lado de la ventana se encontraban apilados dos bloques de cemento, que tenían cal regada a su alrededor; además, se podían notar unas huellas grandes. Lo más extraño fue que, mientras sentíamos aquella presencia, los perros no ladraron ni una sola vez, cuando normalmente lo hacen al mínimo ruido.

¡Fin!

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