Cuando tenía unos 18 años, mi padre se enfermó repentinamente, por lo que no pudo ir a su trabajo como guardián del cementerio. Como él era el sustento del hogar, decidí ir a reemplazarlo mientras se recuperaba en casa.
Llegada la noche, alisté algunas cosas y me dirigí al cementerio. De camino noté que todo estaba a oscuras, excepto por una luz suave dentro del lugar, que provenía de una lámpara sostenida por la estatua de un ángel.
Mi padre ya me había contado cómo era el lugar y también me advirtió sobre ciertos sitios a los que no debía entrar ni siquiera mirar.
Luego de instalarme en la pequeña caseta, comencé a hacer mi ronda por el cementerio. Todo parecía estar tranquilo, aunque a veces me asustaba incluso con mi propia sombra.
Al concluir las rondas, me dirigí a la caseta para tomar algo de agua y descansar las piernas. Para entonces ya era más de medianoche y sentía algo de sueño, por lo que cerré los ojos por un momento. Pero, al abrirlos, vi a un chico frente a mí. Me asusté tanto que caí al suelo, mientras él se reía.
—Sabes que es malo quedarse dormido aquí? —me dijo, dándome la espalda.
—Oye, tú me asustaste, eso es todo —respondí, limpiando la suciedad de mi ropa.
El chico no dijo nada más y simplemente caminó de frente, perdiéndose en la oscuridad del lugar. Mientras tanto, yo me preguntaba qué hacía ese chico en ese lugar a esas horas de la noche.
Cuando la respuesta a mi pregunta llegó a mi mente, sentí escalofríos. Miré a todos lados con la esperanza de no volver a encontrarme con él.
A la mañana siguiente vi a una señora entrar al cementerio. Me pidió que le ayudara a encontrar la tumba de su hijo, mostrándome una fotografía de él. Al ver la imagen, me quedé paralizado del miedo; sentía que mis piernas no podían sostener el peso de mi cuerpo. Era el mismo chico que había visto la noche anterior.
No pude ayudar a la señora, porque estaba muerto del susto.
Cuando logré recuperarme, regresé a casa y le pregunté a mi padre si alguna vez le había pasado algo parecido. Él me respondió que, cuando los muertos llevan un día en el cementerio, algunos recorren el lugar buscando la manera de salir de su sueño eterno. Mientras que otros simplemente caminan para observar dónde pasarán el resto de la eternidad.
¡Fin!
¿Te gustó este relato? ¡Vota por él y ayúdalo a convertirse en la historia de terror más votada del sitio!.
Disfruta de más historias relacionadas con Experiencias en Cementerios, llenas de misterio y terror, que te sumergirán en el mundo de lo desconocido.
Estas son las historias de terror más vistas por los usuarios de Los Desconocidos. Aquí encontrarás las historias que más personas han leído y escuchado en nuestra comunidad, para que no te pierdas ninguna experiencia paranormal.
Estas son las historias de terror que más han gustado a los usuarios de Los Desconocidos. Descubre los relatos más votados de la comunidad, aquellos que los usuarios han marcado como recomendados.
Estas son otras historias de terror disponibles en Los Desconocidos. Explora más relatos publicados por nuestra comunidad y continúa descubriendo nuevas experiencias paranormales.
Estas son las palabras que más usan nuestros visitantes para buscar historias de terror. Haz clic en cualquier palabra para ver los relatos relacionados.