La Mujer de Blanco que Salió del Cementerio

Por Oscuro Escuchar audio relato

Hace unos años, vivía cerca de un cementerio que siempre permanecía cerrado. En ese entonces, mi casa estaba ubicada en la parte alta de una calle y, para llegar a ella, tenía que pasar por el cementerio. Casi siempre volvía a altas horas de la noche, entre la 1 y las 2 de la madrugada.

Una noche, mientras regresaba a casa, estando ya como a 4 cuadras de distancia, vi a lo lejos cómo las enormes hojas del portón del cementerio comenzaban a abrirse solas. En ese momento me detuve, mientras sentía cómo el miedo se apoderaba de mí, evitando que pudiera moverme. Pero lo peor estaba por venir, porque de aquella puerta salió una mujer vestida de blanco.

Podía ver con claridad que no caminaba, porque sus pies no tocaban el suelo; más bien flotaba. Pero lo hacía con una rapidez increíble. Se desplazaba por aquella calle empinada de un extremo a otro en cuestión de segundos, subiendo y bajando con una velocidad imposible para cualquier persona.

Mientras tanto, yo continuaba petrificado, mirando a lo lejos y preguntándome cómo era posible aquello. De pronto, mi cuerpo recuperó la movilidad, y de inmediato corrí despavorido, sin rumbo. Al estar ya a varias calles de distancia, recién me detuve.

Desde aquella noche, y mientras aún vivía en aquel lugar, cambié mi ruta sin importar si era de día o de noche. No volví a tomar aquella calle para llegar a casa; en su lugar, opté por un camino algo más largo, pero alejado de aquel cementerio.

¡Fin!

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