Los Hombrecitos que Aparecían en Mi Cuarto

Por Administrador Escuchar audio relato

Cuando tenía 7 años, me llevaron a vivir a la casa de mi padrino, quien vivía en una casa muy grande, en el barrio Las Golondrinas. Al principio todo me parecía nuevo e incluso emocionante. Me dieron un cuarto solo para mí, con una cama antigua de fierro bastante grande.

Lo único que no me gustaba era que, por las noches, a la hora de dormir, me apagaban las luces y me quedaba en completa oscuridad. El cuarto se sentía demasiado grande y vacío. Yo siempre me cubría por completo, de la cabeza a los pies, para no ver nada.

Una noche me desperté porque sentí algo extraño encima de mi estómago, como si alguien estuviera saltando sobre mí. Me quedé quieta porque no entendía lo que estaba pasando, hasta que poco a poco me destapé.

Fue entonces cuando vi a un hombrecito pequeño y muy feo encima de la cama. Más allá había otro, riéndose.

Del susto que me llevé, pegué un grito muy fuerte. En unos segundos llegó mi madrina y encendió la luz, pero para entonces aquellos hombrecitos ya no estaban. Solo estaba yo, temblando de miedo, sin poder explicarle lo que había visto.

Después de aquello, sucedieron cosas aún más extrañas. Como en una oportunidad en la que me desperté debajo de la cama. Yo realmente no sabía cómo había llegado allí. Este suceso comenzó a repetirse con frecuencia, por lo que mi madrina, tuvo que llevarme a dormir con ella.

Actualmente, cuando le cuento esto a varias personas, muchas de ellas creen que posiblemente aquellos hombrecitos eran quienes me llevaban debajo de la cama.

¡Fin!

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Aparentemente, aquellos hombrecitos encajan con la descripción que muchas personas hacen de los duendes, seres conocidos por sus travesuras. Tal vez por eso aparecía debajo de la cama sin recordar cómo llegaba allí.

¿Qué crees que realmente pretendían?
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